Equipo de Hayward 22 de mayo de 2023

Si tienes la suerte de mantener tu piscina en funcionamiento todo el año, aún tienes trabajo por hacer.  Lo sentimos, pero es la verdad.

A menudo nos preguntan: si no estoy nadando en mi piscina, aunque esté en funcionamiento todo el año, ¿por qué tengo que mantenerla, aparte de una limpieza ocasional?

En pocas palabras:  para proteger tu inversión.

Y ahora la respuesta larga: los procedimientos de preparación para el invierno varían según la región del país.  Siempre es recomendable hablar con el profesional de piscinas local sobre lo que es adecuado para el clima donde vives.

No es buena idea apagar la bomba para piscina y usar solo un flotador con pastilla de cloro.

Tu bomba es el corazón del sistema de circulación de tu piscina.  Extrae el agua de la piscina a través del desnatador y los drenajes principales, la empuja por el filtro y la devuelve a la piscina a través de los retornos principales.  El sistema de filtrado no puede funcionar sin la bomba.  Recuerda que, como decimos en Hayward, “el agua transparente no equivale a agua limpia, pero el agua limpia siempre será transparente”.

Dependiendo del tamaño de tu piscina, te recomendamos que hagas funcionar la bomba al menos4 – 6 horas por día durante los meses de otoño e invierno.  El ciclo diario puede dividirse en varios ciclos, pero cada ciclo no debe ser de menos de 4 horas para que toda el agua pase por el filtro al menos una vez.

Cuando no haces funcionar la bomba por mucho tiempo, las sustancias químicas no pueden distribuirse uniformemente en el agua y pueden crecer bacterias.  El cloro concentrado del clorinador flotante puede dañar la superficie de la piscina si el agua no se hace circular correctamente.  Además, es bueno para la bomba.  El funcionamiento del motor lo calienta y evapora la humedad, que es perjudicial para el motor.

El pH bajo, la alcalinidad total baja, la dureza cálcica baja o cualquier combinación de estos importantes parámetros del agua puede literalmente destruir tus equipos y acabados.  Para evitarlo, es importante mantener un equilibrio adecuado del agua.

Este mantenimiento de rutina protegerá tu inversión durante años para que la disfrutes.